Suelo Radiante en Valencia

Desde que fuimos a casa de unos amigos que tenían suelo radiante en Valencia, mi marido está empeñado en que nos pongamos uno en casa aprovechando que vamos a hacer reforma.

 

Yo la verdad es que de temas de climatización no entiendo mucho, así que he decidido investigar a ver qué es y qué ventajas tiene, y también qué inconvenientes.

 

Para empezar os diré que mi ignorancia era grande en este tema, pues pensaba que el suelo radiante sería como andar por encima de un suelo caliente y ya está, pero la tecnología que oculta este tipo de climatización es mucho más compleja y completa que eso. Además, también pensaba que era algo muy novedoso y por lo tanto muy caro, limitado a la gente con mucho dinero, pero nada más lejos de la realidad.

 

El suelo radiante se utiliza desde la antigüedad. Si, si. Ya en civilizaciones antiguas, por ejemplo, canalizaban el humo caliente de una fuente de calor que situaban bajo la vivienda para calentar el suelo.

 

Actualmente su funcionamiento se basa en la instalación de una red de tubos de plástico bajo una capa de mortero, debajo del suelo de la casa, por donde circula agua fría o caliente por toda la superficie de forma homogénea y la temperatura se irradia desde abajo hacia arriba. Si amigos, también sirve para enfriar la temperatura ambiente, ¿curioso verdad? Lo bueno es que este sistema consigue que la temperatura a la altura de la cabeza sea algo menor que a la altura de los pies, lo cual es muy agradable.

 

¿Qué ventajas tiene?

 

Pues por lo visto se ahorra bastante en el consumo eléctrico respecto a otras formas de climatización. Los expertos estiman un 20% de ahorro.

 

El confort es mayor, ya que la fuente de calor proviene de los pies y el cuerpo la recibe de forma directa, por lo que la sensación térmica es mucho más agradable y completa que desde una estufa, por ejemplo. El calor se extiende de igual forma por toda la casa, calentándola de forma uniforme sin tener acumulaciones de calor en unos sitios y ambientes más fríos en otros, como sucede con los sistemas de aire o con los radiadores.

 

Otra ventaja es que al no tener corrientes de aire, se reduce mucho la circulación de polvo, no produce sequedad en el ambiente y al tener un índice de humedad bastante bajo se evita la aparición de ácaros.

 

Además, este sistema funciona como un acumulador de calor, es decir, que puedes encenderlo durante la tarificación nocturna donde es más barata la electricidad, pues si lo tenemos de 6 a 8 horas encendido el calor puede mantenerse hasta 24 horas. Lo cual es un ahorro significativo en nuestra factura.

 

Otra ventaja es que es totalmente seguro. No debemos preocuparnos de que nuestros niños pequeños o mascotas puedan acercarse y quemarse, por ejemplo, al tocar una estufa o radiador. Y así también ganamos en espacio, permitiéndonos que nuestra decoración se vea afeada por tener una estufa por en medio.

 

¿Inconvenientes?

 

El único inconveniente que puedo encontrarle es el precio claro. Pero ¿realmente es un inconveniente? Si tenemos en cuenta que su durabilidad es muy grande y si lo comparamos con el gasto que supone comprar estufas cada dos años más o menos y su ahorro en el consumo… quizás no sea tanto el inconveniente. Yo lo veo como una inversión a largo plazo y la verdad es que me he convencido de que es la mejor forma de climatización.