El azúcar, el enemigo del siglo XXI

Y os voy a intentar mostrar un caso práctico de cómo se nos ha instalado y, recientemente, se está empezando a desinstalar, uno de los programas en la dietarquía. Es el reciente caso que hemos vivido con el azúcar, que sabréis que hace 10 o 15 años pasaba completamente desapercibido, no se hablaba mucho del azúcar, pero ahora se ha convertido en el enemigo público número uno. Y esto se ve en gimnasios, centros de Fitness y tiendas de nutrición deportiva como FITSTORE.

 

¿El azúcar es imprescindible? No, ¿verdad? Porque volvemos a lo del oxígeno. Si el azúcar fuese imprescindible, la humanidad no habría podido sobrevivir hasta que descubrimos la caña de azúcar o la remolacha azucarera. En todo caso, podríamos debatir si más allá de imprescindible, fuese necesario, ya no el azúcar, sino la glucosa.

 

La glucosa es un compuesto, una molécula que está en los hidratos de carbono. Es uno de los hidratos de carbono, pero se puede tomar a partir de muchas fuentes. Lo puedes tomar a partir del azúcar, mala elección, y puedes tomar frutas, verduras, hortalizas, legumbres, cereales, tubérculos…

 

Cuando ese alimento que se quiere instalar asume eso, es decir “joder, vale, no soy sano, lo han descubierto” hay que empezar a echar balones fuera. Y es donde empieza la argumentación de “bueno sí, vale, soy malo pero la culpa es tuya, que no eliges bien. Hoy te has hinchado a azúcar aquí. Te podrías haber traído un plátano de casa”. Cuando el ambiente está tan predispuesto a que consumas alimentos malsanos es muy difícil; la argumentación de “la culpa es tuya, que no te mueves”; o “la culpa es de otros alimentos más calóricos que el azúcar”, como por ejemplo, el aceite.

 

Aquí hay que hacer una reflexión, y es que no podemos evaluar un alimento únicamente porque tenga o no azúcar o que el azúcar sea malo únicamente.