Cómo funcionan los contratos franquicia

Cabe pensar que para utilizar el modelo de negocio de otra persona haga falta disponer de los contratos franquicia que regulen este proceso de comercialización de servicios o productos.

Dependiendo de la fórmula que se ponga en práctica entre franquiciador y franquiciado, la asesoría especializada aplicará un contrato u otro. Pero en general las consultoras que asisten a las partes pueden aconsejar que éstos formulen un documento con carácter precontractual que les permita adelantar y prefijar puntos fundamentales de su posterior relación jurídica pero basados por ejemplo en la reserva de la zona de actuación. Ya que este detalle es de suma importancia y sobre todo para el franquiciado habitualmente.

Estos acuerdos de intención, como también se les denomina a los contratos de reserva de franquicia, suponen para el franquiciado una posibilidad preferente de adhesión a la red que ofrece el empresario. Y pueden incluir la aportación de una cantidad económica de éste en concepto de entrada, pero este precepto es factible legalmente siempre que el primero cumpla con los requisitos expresados en el art. 3 del Real Decreto 201/2010 que incluye información precontractual.

Pero ya los contratos de franquicia son los documentos que obligan a ambas partes y regulan los mecanismos por los que se concede el uso y comercialización de los bienes y/o servicios puestos a disposición del franquiciador para la reproducción y explotación por parte del franquiciado. Todo ello mediante la descripción de dichas aportaciones y la declaración del monto económico derivado dicha explotación de negocio.

Se detallan derechos y obligaciones naturales del proceso que les liga, y esta regulación está solo formulada para el sistema de franquicias porque algunas de ellas, en otro tipo de regulación de contrato, podrían devenir en nulas porque afectan a la defensa de la competencia. Como son la cesión de marcas, la transmisión del know-how (saber hacer) y la prestación de asistencia continuada durante la vigencia del contrato.

Sin embargo, es imposible no hacer constar estos 3 parámetros en el documento contractual porque lo invalidaría como acuerdo de franquicia. Es por ello que las partes deberían llevarse su tiempo en la exploración exhaustiva de cada cual con el fin de comprobar la solidez de los planteamientos.

Y por último, es fundamental que los contratos franquicia se ajusten al Derecho Nacional, al Derecho Comunitario y al Código Deontológico. Tres premisas que se contemplan para el normal funcionamiento de la relación contractual y velando por los intereses de ambas partes en el desarrollo de su actividad comercializadora.