Animales exóticos, una triste historia en manos de humanos

Llegará un día en el que tengamos que ver a animales exoticos que aún viven como si fuesen Mamuts o dinosaurios. Disecados en alguna vitrina de un museo de una gran ciudad.

La realidad de los animales extintos parece que no nos toca de cerca, la era de los mamuts pasó y ahora parecen animales sacados de un cuento para niños. En el planeta existen miles de especies de animales en riesgo de extinción.

Ya sea por la caza ilegal, el tráfico de estos animales como mascotas, el uso de alguna de las partes de su cuerpo para crear ropa o accesorios han ido desapareciendo poco a poco.

Los veterinarios animales exoticos de Gwana Vet tienen el trabajo, aparte de mantener con vida a los pocos especímenes que quedan vivos de conseguir que estos puedan criar ya sea en cautiverio o en las zonas donde viven para evitar su completa extinción.

Otros animales se han visto afectados por el incremento de la población humana y la expansión de sus ciudades, quitándoles gran superficie de hábitat. O simplemente, se han extinguido los animales o plantas de los que se alimentaban.

Ya sea por la caza, los humanos, la falta de alimento o el cambio de las condiciones climatológicas hay animales que probablemente no vayan a conocer nuestros hijos o nietos.

Gorila cruzador de ríos

Se trata de una subespecie del gorila occidental. Se ha confundido muchas veces con el gorila de llanura occidental. Su nombre se debe a que estos gorilas habitan la cuenca del río entre Camerún y Nigeria.

Su extinción se debe a la deforestación que han sufrido los bosques debido a la expansión de ciudades y poblados, y al uso de  la tierra para cultivos.

Esta especie ha pasado a las listas negras de la extinción, en 2016 solamente había unos 260 ejemplares de este gorila.

Pantera de florida

Relacionada con el puma de América del Norte hasta 1600 todo el sureste de USA era su territorio. El desarrollo de las civilizaciones acotó su territorio hasta el cinco por ciento.

En décadas no se ha vuelto a ver fuera del extremo sur de Florida. Aunque es conocido como el animal oficial del estado esto no ha evitado que hoy mismo sea uno de los animales más raros de ver.

Pangolín de China

También relacionado con oso hormiguero con escamas, parece sacado de la Era Jurásica. Se trata de criaturas armadillo con curiosos caparazones en forma de escamas de queratina. Tienen una lengua pegajosa adaptada perfectamente para cazar hormigas y termitas.

La caza y la deforestación de su hábitat natural, el sureste chino han hecho mella en el número de sus ejemplares. Se calcula que cientos de miles de estos pequeños animales sean víctimas de cazadores cada año.

Lobo rojo

Víctimas de la fama, vistos como una amenaza o una plaga han entrado en la lista de animales exoticos en peligro de extinción. Sólo una decena de lobos sigue viviendo en estado salvaje.

Eran comunes en gran parte del sudeste de Estados Unidos, ahora están restringidos a unas pocas reservas de Carolina del Norte y un centenar se encuentra en estado de cautiverio y cría.

Guacamayo Azul

Uno de los animales exóticos más famosos por la película Río protagoniza su propio final triste. Ya no veremos volar a este animal por las selvas de Brasil. El último ejemplar en estado de libertad fue visto en 2000.

La película fue creada con el fin de alertar a la sociedad de las consecuencias de la deforestación  de la selva amazónica. Intentaron a través de la historia alertar a las autoridades y a la población del riesgo que corren estas aves.

Aunque para Blue su final feliz no ha sido posible está en nuestra mano y en la de muchos gobiernos darles no un final sino un “continuará” a muchos animales. Y a futuras generaciones la opción de poder disfrutar de ellos en libertad y no en museos.

Gran parte de las investigaciones de muchos veterinarios animales exoticos consiste en la forma de conseguir la conservación de estas especies. Muchas de ellas no crían en cautividad por lo tanto si no conseguimos una solución estarán condenados a la extinción.

Otro de los campos en los que están inmersos este tipo de veterinarios es la cura de aquellos animales que han sido fruto de la caza furtiva o envenenados por el fuel o residuos.